Al hablar de juegos en línea y apuestas deportivas en Latinoamérica, Argentina aparece como uno de los mercados más llamativos: tiene una regulación provincial, una tradición futbolística muy marcada y usuarios que ya se desenvuelven con naturalidad en los pagos digitales.
Esa es la realidad que Juan Carlos Loza Mendoza, director de ventas para Latinoamérica de Pronto Paga, ve de cerca, quien lleva años moviéndose entre el comercio electrónico, las apuestas en línea y los estadios de fútbol.
Loza empezó su carrera en e‑commerce a los 20 años y llegó al mundo de los pagos tras pasar por un PSP ecuatoriano. Desde ahí saltó a su posición actual, liderando la vertical del juego en toda Latinoamérica, desde Ecuador, con un foco creciente en mercados como Argentina, Chile y Perú. Él mismo reconoce que el sector del juego en línea le permite unir sus dos pasiones: el comercio electrónico y el fútbol, industria con la que el juego “trabaja más que nadie, sin ser futbolista”.
Un mercado fragmentado, pero con enorme potencial
Cuando habla de Argentina, Loza insiste en una doble cara: es un mercado complejo y, a la vez, de enorme potencial. La complejidad se debe a la regulación fragmentada, ya que las licencias se otorgan a nivel provincial. Eso obliga a operadores y proveedores de pago a comprender múltiples marcos regulatorios y a trabajar muy de cerca con las jurisdicciones locales. Pero para él, esa fragmentación también ayuda a construir modelos de juego responsable más finos, alineados con cada autoridad.
La oportunidad está en el tamaño del país, en su masa crítica de usuarios digitales y, sobre todo, en su relación con el fútbol. Argentina es un país que “apuesta con el corazón más que con la cabeza”, dice Loza, y eso se traduce en una fuerte conexión emocional con los clubes y con la selección. Con un mundial en el horizonte y proyecciones de que la industria del gaming pueda multiplicar su tamaño, el país se perfila como un terreno fértil para operadores y proveedores que sepan leer esa combinación de pasión, regulación y adopción digital.
Fraude, menores y la nueva capa de responsabilidad
Frecuentemente, los contracargos se consideran el talón de Aquiles del área de pagos, tanto en comercio electrónico como en apuestas en línea: el fraude, especialmente el asociado a tarjetas de crédito y débito. Loza habla de los contracargos como uno de los dolores más serios para los operadores y los comercios. Según relata, muchos métodos de pago masivos no asumen ese riesgo ni realizan validaciones profundas, lo que deja al operador expuesto a pérdidas recurrentes y a la erosión de la confianza de los usuarios.
Frente a eso, una de las grandes apuestas tecnológicas que describe es la combinación de herramientas antifraude con verificaciones robustas de identidad, con la idea de que al validar la tarjeta directamente y cruzar los datos con los del titular, el nivel de fraude con tarjeta disminuya sin afectar la fluidez de la experiencia de pago.
Otro asunto preocupante que se plantea sobre esa misma base de verificación es la prevención del juego en menores. Loza describe soluciones que detectan, incluso antes de que el pago esté completo, si un niño intenta realizar una apuesta deportiva y bloquean la transacción de entrada. No se trata, subraya, de un proyecto de laboratorio, sino de tecnología ya en producción, pensada para responder a una preocupación creciente de reguladores y de la opinión pública.
Pagos instantáneos: de la fricción a la ventaja competitiva
El otro gran cambio silencioso en la industria del juego argentino está en los tiempos de pago. Durante años, en varios mercados de la región los retiros podían demorarse días; hoy, la referencia son los pagos instantáneos. Loza recuerda que, por ejemplo, anteriormente los pagos podían tardar hasta 72 horas o más, y que la industria ha evolucionado hacia modelos en los que los premios/pagos llegan de forma inmediata a cuentas bancarias y billeteras digitales. Esa expectativa del usuario ya está cruzando fronteras y aterrizando en Argentina.
Loza añade que, en mercados como el ecuatoriano, esa perspectiva se extiende hasta los métodos en efectivo, siguiendo una regla bien definida: asegurar que quien efectúa un retiro o depósito sea el verdadero dueño de la tarjeta, del documento de identidad y de la cuenta, así como impedir pagos a y desde terceros.
En ese contexto, Pronto Paga aparece como uno de los actores que introduce la lógica del payout instantáneo (retiro inmediato de fondos) en el ecosistema argentino, habilitando el pago de premios a bancos privados y a métodos de pago relevantes casi en tiempo real.
¿Se convertirán los pagos instantáneos en un estándar obligatorio en la industria del juego?
La inmediatez en los pagos parece dejar de ser un aspecto meramente técnico para convertirse en una herramienta comercial clave para los operadores.
En esa dirección, Juan Carlos, envisiona un escenario en el que la industria del juego en línea argentina entra en una etapa: más regulada, más exigente en materia de juego responsable y más enfocada en la experiencia de usuario, en la que los pagos instantáneos y la prevención del fraude dejan de ser complementos para convertirse en requisitos básicos para cualquier operador que aspire a competir en primera división.
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