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Robin Bennett: proteger la industria significa proteger a todos los jugadores

Garance Limouzy
Escrito por Garance Limouzy
Traducido por Milagros Codo

En los últimos años, los debates del sector sobre el juego responsable han utilizado con frecuencia la frase “protección del jugador” o “seguridad de los jugadores”. Robin Bennett, responsable de Cumplimiento de la Junta de Juegos y Carreras del Cabo Occidental, cree que es hora de replantearse este enfoque. Afirma que el objetivo debería ir más allá de la protección de los jugadores y abarcar la seguridad del sector del juego en su conjunto.

“Una industria sólida, creíble y bien regulada protege de forma natural a todos los que forman parte de ella: los titulares de licencias, los empleados y, por supuesto, también a los jugadores”, explica Bennett. Subraya que, cuando el sector opera dentro de un marco transparente y legal, los beneficios se extienden a todas las partes interesadas.

Los operadores con licencia no son el enemigo

Bennett señala que la palabra protección suele implicar la presencia de peligro o daño. Sin embargo, insiste en que los operadores con licencia no son la fuente de tales riesgos. “Cuando hablamos de operadores licenciados, aquellos que cumplen con la normativa, invierten en tecnología y garantizan el juego limpio, no estamos tratando con actores malintencionados”, afirma.

El proceso de concesión de licencias, según Bennett, es exhaustivo y riguroso. Incluye verificaciones estrictas de idoneidad para asegurar que solo personas y entidades con integridad y competencias puedan operar. “La legislación también prohíbe que determinadas personas o entidades obtengan una licencia, garantizando que únicamente quienes cumplen el umbral de integridad y competencia puedan operar”, añade.

Bennett advierte que sugerir que los jugadores necesitan protegerse de los operadores con licencia es negativo para la confianza en el marco regulatorio. “Sugerir que los jugadores necesitan protección frente a los operadores licenciados implica desconfiar del propio sistema que hemos trabajado tan duro para construir”, señala.

La amenaza que existe fuera de la regulación

Bennett destaca que los verdaderos riesgos para la industria —y también para los jugadores— provienen de los operadores ilegales, las plataformas sin licencia y las actividades centradas en el fraude. Estas amenazas son, según él, fuerzas externas que se aprovechan tanto de los apostadores como de los operadores regulados.

“Cuando hablamos de ‘protección’, debe incluir la protección de los jugadores eliminando a los operadores ilegales y depredadores; la protección de los operadores con licencia frente a la competencia desleal, el fraude y los daños reputacionales; y la protección de la credibilidad de los reguladores, cuya supervisión garantiza la equidad y la confianza pública”, afirma Bennett.

El juego responsable y el camino por delante

Bennett reconoce que las medidas de juego responsable siguen siendo esenciales, pero afirma que forman parte de un sistema más amplio. “La seguridad del jugador sigue siendo vital, pero es solo uno de los pilares dentro de una estructura mucho mayor”, explica. Aboga por herramientas más sólidas de juego responsable, una mejor educación del jugador y campañas continuas de concienciación pública para promover el juego como forma de entretenimiento y no de riesgo.

“No sugiero que las medidas actuales de juego responsable sean suficientes. Todavía tenemos un largo camino por recorrer”, admite Bennett. Garantizar que los jugadores tengan acceso a herramientas significativas que apoyen un juego responsable y sostenible sigue siendo un objetivo clave.

Un llamado a una protección proactiva

Para Bennett, proteger la industria va más allá de la regulación; se trata de construir confianza y asegurar la sostenibilidad a largo plazo. “La sostenibilidad a largo plazo de esta industria también depende de blindarla frente a la infiltración criminal, el blanqueo de capitales y los mercados en línea no regulados”, afirma.

Concluye que la protección debe entenderse como un deber positivo y proactivo. “Que sea una afirmación positiva y proactiva de nuestro deber colectivo: proteger la integridad, la sostenibilidad y la legitimidad de la industria del juego en Sudáfrica”, sostiene Bennett.

“Cuando la industria está protegida, cuando opera de manera transparente, legal y responsable, todos se benefician: los jugadores, los operadores, los reguladores y, en última instancia, la confianza del público”.

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