En el SiGMA Europa Central 2025 en Roma, la clase magistral de IMGL denominada “Herramientas prácticas para respaldar el juego responsable y la protección de los jugadores”, patrocinada por IMGL, reunió a algunos de los principales asesores y operadores de juegos de azar del mundo para debatir el estado de la protección del jugador en los mercados regulados.
La sesión estuvo moderada por Quirino Mancini, asesor estratégico de grupo de Juegos, Medios y Deporte de WH Partners, y contó con la participación de Reuben Portanier, socio en GTG; Luis Portela de Carvalho, socio en Lektou; Ron Segev, socio fundador de Segev LLP; y Jochen Biewer, director general de Chevron Group.
Cómo comprender el panorama actual
Mancini abrió el debate destacando la red global de IMGL, con más de 320 miembros, y subrayó su relación activa con reguladores y responsables políticos. “El camino a seguir para esta industria pasa por una relación más interactiva y cooperativa con los reguladores, especialmente en cuestiones clave como la protección del jugador y el juego responsable”, afirmó.
Reuben Portanier reflexionó sobre la diversidad del marco regulatorio europeo. “Cada país regula el juego de forma diferente, supuestamente con el mismo principio en mente, la protección del jugador, y sin embargo la prevalencia del juego problemático se ha mantenido en torno al 1% durante más de una década”, señaló. Esto dio pie a un debate sobre la eficacia de las regulaciones nacionales frente a enfoques armonizados a nivel europeo.
Luis Portela de Carvalho aportó una perspectiva práctica desde Portugal. “Algunas medidas, como una fiscalidad elevada, han expulsado a grandes operadores y, en muchos casos, la regulación está más impulsada por la recaudación que por la protección del jugador”, afirmó. Subrayó la importancia de la cooperación del sector y añadió: “Todos los operadores regulados deben presentar una propuesta unificada a los reguladores para promover de forma eficaz el juego responsable”.
Perspectivas globales y lagunas regulatorias
Jochen Biewer aportó su visión desde Alemania, destacando los tres pilares de la regulación del juego responsable: restricciones de marketing, restricciones de producto y sistemas de detección temprana. Señaló que una sobrerregulación puede empujar a los jugadores hacia el mercado negro, mientras que enfoques más flexibles, como las directrices de Malta, permiten a los operadores adaptar las herramientas a las tendencias emergentes.
Ron Segev introdujo una perspectiva norteamericana, haciendo referencia al modelo de asociación comercial de Ontario con los operadores. “Si no se protege el juego responsable, no se puede tener una industria sostenible. La transparencia es clave. Ontario comparte públicamente los resultados de las acciones de control, lo que genera confianza y establece un estándar de base”, explicó. También destacó el reto que plantean los casinos con criptomonedas y la necesidad de que los reguladores comprendan la evolución de los comportamientos del mercado.
El camino a seguir
El panel concluyó con recomendaciones prácticas para la industria. Portanier insistió en la necesidad de un diálogo unificado con los legisladores, respaldado por datos precisos. Biewer destacó el uso de datos de mercado anonimizados como herramienta de formación para los reguladores, mientras que Segev animó a estos a implicarse directamente con el sector: “Asistan a ferias como esta, vean el mercado de primera mano y comprendan por qué los jugadores se sienten atraídos por determinados productos”. El debate puso de relieve que el juego responsable no es solo una cuestión de cumplimiento, sino de prácticas sostenibles, regulación informada y colaboración global.
Para conocer más análisis sobre el juego responsable y el futuro del juego en línea, participa en la próxima edición de la cumbre SiGMA World en Roma, del 2 al 5 de noviembre de 2026. Descubre nuevas tecnologías, conoce a líderes de todo el mundo y participa en el debate sobre el futuro de la protección de los jugadores.




