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El mercado australiano del juego se prepara para reestructurar las normas AML

Garance Limouzy
Escrito por Garance Limouzy
Traducido por Milagros Codo

Los operadores de apuestas y juegos de azar en Australia enfrentarán cambios regulatorios a partir de marzo de 2026, cuando entren en vigor las nuevas normas contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo (AML/CTF). Las reformas, presentadas en el Parlamento el 29 de agosto, están diseñadas para modernizar las defensas del país contra los delitos financieros y alinear los estándares locales con las expectativas globales.

AUSTRAC, la agencia nacional de inteligencia financiera, ha publicado una Declaración Explicativa que acompaña a las nuevas normas, dejando claro que el juego está entre las industrias bajo la lupa. La agencia ha consultado ampliamente con el sector del juego, así como con otras industrias de alto riesgo como bienes raíces, contabilidad, derecho y activos virtuales.

Un marco más sólido contra el delito financiero

El gobierno presenta las reformas como atrasadas. Según la Declaración Explicativa, “el régimen australiano de lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo (AML/CTF) establece un marco regulatorio para combatir el lavado de dinero, la financiación del terrorismo y otros delitos financieros graves. En su núcleo, el régimen AML/CTF es una alianza entre el gobierno australiano y la industria”.

Para los casinos, operadores de apuestas en línea y plataformas de iGaming, esta alianza significa mayores obligaciones para examinar a los clientes, las transacciones y la exposición al riesgo.

AUSTRAC insiste en que los cambios responden a graves vulnerabilidades. El documento advierte que “sin una reforma para abordar estos problemas, el régimen AML/CTF se volverá cada vez menos efectivo y más costoso con el tiempo. Los costos de la inacción son significativos”.

Con estimaciones que sugieren que el lavado de dinero podría equivaler a “hasta el 2,3% del PBI”, los operadores de juego se están preparando para mayores exigencias de cumplimiento.

Qué significan las nuevas normas para los operadores de juego

Las Normas 2025 reemplazan gran parte del instrumento AML/CTF de 2007 y reestructuran las obligaciones en un formato más claro y actualizado. Para las empresas de juego, esto se traduce en:

  • Diligencia debida del cliente (CDD): Los casinos, casas de apuestas y operadores de iGaming deben identificar y verificar la identidad de los clientes, evaluar los riesgos de lavado de dinero/financiación del terrorismo (ML/TF) y aplicar controles reforzados cuando sea necesario.
  • Programas AML/CTF: Las empresas están obligadas a mantener programas de cumplimiento que “identifiquen, mitiguen y gestionen adecuadamente los riesgos de lavado de dinero/financiación del terrorismo (ML/TF) asociados con la prestación de servicios designados”.
  • Obligaciones de reporte: Los informes de asuntos sospechosos (SMRs) y los informes de transacciones umbral (TTRs) siguen siendo centrales. Las Normas introducen “detalles actualizados de lo que debe informarse en los TTRs y SMRs”.
  • Regla de viaje y transferencias de valor: Los operadores que gestionen transferencias electrónicas, incluidos pagos y activos virtuales, deberán contar con políticas para garantizar que los datos del remitente y del beneficiario acompañen a las transacciones.

La Declaración Explicativa enfatiza que estas obligaciones no son opcionales. “Las personas que prestan servicios designados —conocidas como ‘entidades informantes’— deben inscribirse (y, en determinadas circunstancias, registrarse) en AUSTRAC”.

Sondeos e inquietudes de la industria

AUSTRAC afirma haber escuchado atentamente a la industria del juego, entre otras, durante el proceso de redacción. “AUSTRAC estableció 9 Grupos de Trabajo de Normas y Guía basados en sectores. El propósito de los grupos era trabajar con la industria en el desarrollo de las Normas centrándose en cuestiones específicas del sector”, comentó la agencia.

Estas sesiones, realizadas a fines de 2024 y 2025, dieron a los casinos y a las casas de apuestas la oportunidad de plantear preocupaciones operativas. Según la Declaración, “los comentarios recibidos de la industria en los grupos de trabajo fueron positivos, y los miembros comunicaron que participar en los grupos de trabajo les ayudó con sus presentaciones sobre las Normas ED1 y ED2”.

No obstante, las reformas no están exentas de costos. Ampliar las obligaciones a los llamados sectores de la “segunda fase” y reforzar el cumplimiento en los ya existentes añadirá miles de millones en carga regulatoria. El gobierno admite que implementar algunas de estas normas “se estima que resultará en una carga regulatoria adicional para las empresas de 13.900 millones de dólares en 10 años”. Para los operadores de juego, que ya enfrentan marcos de juego responsable y regímenes de licencias estatales, esto será una nueva y significativa capa de cumplimiento.

Presión internacional y el GAFI

La urgencia detrás de las reformas es en parte internacional. Australia ha estado bajo presión del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), el organismo global de supervisión, para endurecer su régimen AML/CTF. “El GAFI promueve el cumplimiento y la implementación efectiva de los estándares a través de mecanismos de evaluación entre pares —conocidos como evaluaciones mutuas— y la inclusión pública de jurisdicciones que se considera que tienen sistemas AML/CTF débiles”.

No actuar implicaba el riesgo de que Australia fuera incluida en la “lista gris” del GAFI, una designación que podría dañar gravemente su reputación y posición financiera. El gobierno reconoce que las reformas son esenciales para “minimizar la probabilidad de inclusión en la lista gris y cualquier daño económico y reputacional asociado, que podría alcanzar hasta 10.700 millones de dólares en 10 años”.

Para las empresas de juego, muchas de las cuales dependen de procesadores de pagos internacionales y bases de clientes globales, este contexto hace que el cumplimiento no sea solo un asunto regulatorio doméstico, sino también una cuestión de acceso al mercado y de confianza.

De cara al futuro

El cronograma ya está definido. A partir del 31 de marzo de 2026, comenzarán las nuevas obligaciones para las entidades informantes existentes, incluidos los casinos y las plataformas de apuestas en línea, mientras se abre la inscripción para los sectores recién incorporados.

La declaración explicativa concluye con un recordatorio de lo que está en juego: “Las reformas al régimen AML/CTF garantizan que el régimen australiano AML/CTF continúe disuadiendo, detectando e interrumpiendo de manera efectiva la financiación ilícita, y proteja a las empresas australianas de la explotación criminal”.

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