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Un tribunal sueco anula la multa impuesta a Roar Vegas

Jefferson Mendoza
Escrito por Jefferson Mendoza
Traducido por Milagros Codo

Un tribunal sueco ha fallado a favor de Roar Vegas, el operador propiedad de LeoVegas y anuló una sanción de ocho millones de coronas suecas (855.200 dólares) impuesta por la Autoridad Sueca del Juego (SGA) por presuntos incumplimientos de las obligaciones de diligencia debida. La multa fue una de las más elevadas impuestas por la SGA en los últimos años. La mayoría de las sanciones en Suecia oscilan entre uno y cinco millones de coronas suecas (106.700–533.500 dólares), lo que convierte este caso en un asunto destacado tanto por su cuantía como por su repercusión.

La diligencia debida según la legislación sueca

La Ley del Juego de Suecia exige a los operadores cumplir con un “deber de diligencia”. En otras palabras, deben proteger activamente a los jugadores frente al juego excesivo e intervenir cuando los riesgos se hagan evidentes. Aunque la ley establece obligaciones generales, no define umbrales precisos sobre cuándo deben intensificarse las intervenciones. Esto deja los criterios de aplicación abiertos a interpretación.

Las acusaciones de la SGA

En marzo de 2025, la SGA multó a Roar Vegas después de que los investigadores identificaran a tres clientes que mostraban señales de juego problemático. Entre ellas figuraban gastos excesivos, sesiones prolongadas y pérdidas importantes. Según los reguladores, el operador no había reaccionado con la suficiente rapidez para reducir el daño.

Sin embargo, Roar Vegas rechazó la sanción. Argumentó que sí cumplía con los requisitos de juego responsable. También señaló la falta de directrices regulatorias claras sobre la escalada de intervenciones, destacando que los criterios de aplicación siguen siendo ambiguos.

Mientras tanto, los operadores del país están obligados a ofrecer acceso a Spelpaus.se, el registro nacional de autoexclusión. Este permite a los usuarios registrados establecer voluntariamente sus propios límites personales de gasto. El sistema también prohíbe aumentar el crédito o conceder bonificaciones más allá de la primera actividad de juego. Además, los operadores están obligados a supervisar los patrones de juego. Según varios medios de comunicación, también deben intervenir cuando aparezcan indicios de perjuicio.

La decisión del tribunal de Linköping

El Tribunal Administrativo de Linköping falló a favor de Roar Vegas. Un panel de jueces reconoció que los jugadores habían incurrido en comportamientos de alto riesgo, pero señaló que el operador había implementado medidas de protección. Estas incluían alertas automatizadas, límites de depósito y contacto directo con los clientes.

Aunque el tribunal reconoció que hubo retrasos en la respuesta, concluyó que estas deficiencias no alcanzaban el umbral legal de infracciones “claras y evidentes” requerido para justificar sanciones adicionales conforme a la legislación sueca, según informaron varios medios.

Implicaciones y próximos pasos

En comparación con la Comisión del Juego del Reino Unido (UKGC), que aplica estándares de intervención más estrictos, como auditorías rigurosas de cumplimiento, integración con GamStop y responsabilidad directa del personal directivo, el marco regulatorio sueco sigue siendo menos rígido.

Tras la anulación de la sanción, la SGA dispone de tres semanas para presentar un recurso, a partir del 12 de junio. Esta medida podría prolongar la disputa y afectar a futuras interpretaciones del marco sueco de juego responsable. Además, influirá en la forma en que los tribunales interpretan una infracción “clara y evidente”. También podría impulsar a los operadores a solicitar orientaciones regulatorias más detalladas.

Asimismo, la decisión ha sentado un precedente sobre cómo se aplica el “deber de diligencia”. Los operadores podrían sentirse ahora más seguros al impugnar sanciones, salvo que los reguladores puedan demostrar incumplimientos claros. Al mismo tiempo, es probable que las empresas revisen sus protocolos, aunque podrían resistirse a adoptar intervenciones costosas hasta que los umbrales queden mejor definidos.

La sentencia ha validado los sistemas de cumplimiento de LeoVegas y de otros operadores con licencia. Sin embargo, los grupos de protección de los consumidores advierten de que la decisión podría debilitar las salvaguardias para los jugadores vulnerables. Esto podría permitir que los operadores dependan de medidas automatizadas sin plazos estrictos de escalada de intervención.

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