Las autoridades de Malasia acusan a Meta, la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, de no tomar medidas suficientes contra el contenido ilegal en internet, especialmente con las publicaciones relacionadas con el juego y las estafas, a pesar de las repetidas solicitudes de eliminación de ese tipo de material.
El ministro de Comunicaciones, Datuk Fahmi Fadzil, declaró que solo Facebook recibió 168.774 solicitudes de retirada por parte de las autoridades malasias hasta el 19 de septiembre de 2025, lo que representa casi el 59% de todas las peticiones de eliminación realizadas en las redes sociales del país.
De esas, 120.000 solicitudes estaban relacionadas con el juego en línea. Meta eliminó 114.000 publicaciones, pero todavía quedaron varios miles en línea, dejando en evidencia las lagunas en la aplicación. El contenido de estafas también persistió, con 37.722 denuncias presentadas. Aunque Meta borró la mayoría, unos cientos siguen sin resolverse.
Malasia toma medidas contra la inacción
Fahmi criticó a Meta por lo que describió como respuestas lentas y parciales, afirmando que las acciones de la empresa socavan los esfuerzos para proteger a los malasios del cibercrimen. “La falta de acción rápida por parte de Meta expone a los usuarios de internet a estafas y a redes de juego dañinas”, advirtió.
Las cifras de la policía subrayan la magnitud del problema. Entre 2023 y agosto de 2025, las estafas de comercio electrónico realizadas a través de Facebook, Instagram y WhatsApp costaron a los malasios más de 248 millones de ringgits (52,7 millones de dólares). Las autoridades informaron de 18.128 casos, muchos de ellos relacionados con ventas fraudulentas en línea.
Los funcionarios sostienen que una cooperación más sólida y rápida por parte de Meta es esencial para reducir esas pérdidas. Aunque la compañía ha prometido mejorar su respuesta, los líderes malasios dicen que los resultados concretos siguen sin aparecer.
Reunión programada desde la semana pasada
El asunto fue tema de una reunión de alto nivel en la que participaron representantes de Meta, la Comisión de Comunicaciones y Multimedia de Malasia (MCMC), el Departamento de Investigación Criminal de la policía, el Departamento de Investigación de Delitos Comerciales y varios ministerios.
Las discusiones fueron más allá de las estafas y el juego para incluir otro tipo de contenido dañino, en particular material relacionado con la raza, la religión y la realeza (temas 3R), que las autoridades temen que puedan amenazar la armonía social. También se plantearon preocupaciones sobre la venta en línea de cigarrillos electrónicos con drogas, otro problema que se ha extendido en las plataformas de Meta.
Se intensifica la ofensiva del Gobierno
El Gobierno sostiene que el desafío va más allá de Meta, señalando la lucha más amplia por garantizar que las grandes tecnológicas respeten las normativas nacionales. Los funcionarios advirtieron que las acciones tardías o incompletas corren el riesgo de socavar las políticas de ciberseguridad de Malasia.
Además, la MCMC informó de que se eliminaron más de 558.000 piezas de contenido ilegal entre enero de 2022 y agosto de 2025. La mayoría estaban relacionadas con el juego ilegal y el fraude online, perseguidos bajo la Ley de Comunicaciones y Multimedia de 1998 en cooperación con la policía y los reguladores.
El juego online, en particular, sigue siendo un problema grave. Mientras que el juego legal está limitado a loterías autorizadas, carreras de caballos y el casino Resorts World Genting, todas las formas de juego en línea están prohibidas en Malasia. Las autoridades afirman que los operadores ilegales explotan vacíos legales para llegar a los consumidores, utilizando a menudo las redes sociales como puerta de entrada.
Nuevo código de conducta para las redes sociales
Para reforzar las protecciones digitales, Malasia ha introducido un nuevo Código de Conducta y ahora exige a las redes sociales que obtengan una licencia de Proveedor de Servicios de Aplicaciones. También se ha lanzado la Campaña de Internet Seguro para concienciar sobre el acceso digital adecuado a cada edad y las amenazas cibernéticas, con especial atención a la protección de los menores en línea.
Para Malasia, el mensaje a Meta es claro: la plataforma debe actuar de forma más decidida y responsable. Los funcionarios insisten en que solo con salvaguardias más sólidas y eliminaciones más rápidas el país podrá evitar estafas, proteger a los usuarios y garantizar la estabilidad social en una era cada vez más digital.


