Malta está considerando la posibilidad de convertirse en uno de los primeros países europeos en establecer un marco legal claro para los mercados de predicción, un sector de rápido crecimiento que se sitúa de forma un tanto ambigua entre el juego y el comercio.
En una intervención durante un evento en Malta el martes pasado, el ministro de Economía, Silvio Schembri, afirmó que el Gobierno está analizando de cerca el sector. En declaraciones recogidas por primera vez por Business Now, señaló: “Estamos explorando activamente el emergente campo de los mercados de predicción, un ámbito que experimenta un rápido impulso global y que presenta importantes oportunidades de innovación, siempre que esté respaldado por un marco legislativo claro y con visión de futuro que permita su desarrollo de forma responsable y a gran escala”.
Los mercados de predicción permiten a los usuarios operar sobre el resultado de eventos futuros, desde elecciones y datos económicos hasta partidos deportivos y escenarios geopolíticos. Sus defensores sostienen que ofrecen valor predictivo. Sus críticos, en cambio, consideran que muchos de estos productos no son más que apuestas con otro nombre.
Schembri enmarcó el asunto como parte del esfuerzo más amplio de Malta por mantenerse a la vanguardia de los sectores digitales emergentes. “Reconocimos desde el principio que los usuarios debían sentirse seguros si esta industria iba a crecer, lo que implica mantener los más altos estándares de transparencia y cumplimiento”, afirmó, trazando un paralelismo con la temprana regulación de las criptomonedas en el país en 2018.
Un mercado que crece más rápido que las normas
El atractivo es evidente. Según el informe de Business Now, las plataformas estadounidenses Polymarket y Kalshi registraron un volumen combinado estimado de más de 37.000 millones de dólares en 2025. Sin embargo, fuera de Estados Unidos la regulación sigue sin definirse, y ni siquiera en el propio país los legisladores han logrado decidir si estos productos deben encuadrarse bajo normas financieras o leyes de juego.
Esa incertidumbre quedó reflejada esta semana con la presentación de una ley bipartidista en Washington. El senador demócrata Adam Schiff afirmó que los contratos de predicción deportiva son “apuestas deportivas, simplemente con otro nombre”, mientras que el senador republicano John Curtis advirtió de que los jóvenes están siendo expuestos a “contratos adictivos de apuestas deportivas y juegos de estilo casino” que deberían estar regulados por los estados, y no por autoridades federales de mercados.
El proyecto de ley estadounidense se centra en los contratos vinculados al deporte, pero su mensaje político es más amplio. Reguladores y legisladores se ven cada vez más obligados a decidir si los mercados de predicción son realmente distintos de las apuestas o si la diferencia es, en gran medida, superficial.
Esa tensión es ahora central en el debate en Malta. Cualquier intento de diseñar un marco normativo deberá responder a una cuestión básica que otras jurisdicciones aún no han resuelto: ¿qué es exactamente lo que se está regulando?
Otras jurisdicciones ya están tomando posición
Algunos reguladores han avanzado más rápido, aunque no todos han llegado a la misma conclusión. En febrero, la Comisión del Juego del Reino Unido adoptó una postura firme al afirmar: “Aunque la presentación de los mercados de predicción pueda diferir, sus características principales son similares a lo que en el Reino Unido se describiría como una ‘bolsa de apuestas’”. Añadió que, en Gran Bretaña, estos operadores “no podrían clasificarse como productos no relacionados con el juego”.
En otros lugares, centros de licencias más pequeños intentan convertir esa incertidumbre en una oportunidad. En Anjouan, responsables y asesores del sector están atrayendo abiertamente a este segmento. Gilad Oren, director ejecutivo de GBO International Financial Services, señaló que la fortaleza de la jurisdicción reside en la “claridad en la clasificación” y defendió que los mercados de predicción no deberían tratarse como una categoría excepcional. “No los considera una categoría novedosa”, afirmó.
Para Malta, esto supone tanto una advertencia como una oportunidad. La isla tiene una larga trayectoria intentando posicionarse pronto en sectores digitales regulados. Lo que parecen ver los responsables políticos es la posibilidad de dar forma a un nuevo mercado antes de que el resto de Europa se ponga al día.
No te pierdas las noticias más importantes del mundo del iGaming con Top 10 de SiGMA. Únete AQUÍ hoy mismo a la comunidad de iGaming más grande del mundo para recibir información semanal y ofertas exclusivas para suscriptores.




